Diez medidas eficaces para el control del tabaco
Según
el Prof. Konrad Jamrozik del Imperial College (Londres)
y de la Universidad de Western Australia
(Perth),
hay diez intervenciones que permiten reducir el tabaquismo
a nivel de una población.
Todos
se basan en estudios publicados en literatura científica
internacional.
1. Prohibir el humo
de tabaco en el trabajo y en los lugares públicos
(estaciones, restaurantes).Primero, se trata de proteger
al fumador pasivo, las personas presentes en el lugar.
Por otro lado,el hecho que los lugares y los momentos
donde se puede fumar son cada vez más escasos
hace que algunosFumadores dejen de fumar o, por lo
menos, reduzcan el consumo. Y poner normas y sanciones
al consumode cigarrillos ejerce un efecto preventivo,
especialmente sobre los jóvenes que se quedan
sin modelosAdultos... que fuman. Por último,
hay que destacar que en los cafés y restaurantes
donde se prohibióFumar (algunos estados Norteamericanos
y Australianos), el negocio ha seguido tan bien como
antes.
2. Aumentar
el precio de los paquetes de cigarrillos. Está comprobado
que esta medida reduce no sólo
el
número de fumadores, sino también el número de cigarrillos
que consumen los fumadores que quedan.
Los
adolescentes son especialmente sensibles al precio de
los cigarrillos ya que en general cuentan
con
un presupuesto reducido. Se sabe que si el precio aumenta
10% se obtiene una reducción de 4%
de
consumo en los adultos y 6% en los niños. Cada aumento
importante de precio debería ir acompañado
de
de una campaña de información y medidas de lucha contra
el contrabando
3.
Campaña de información. Algunas campañas dirigidas
al gran público (a
través de radio, televisión, gráfica) logran disminuir la proporción de fumadores
en una población dada. La meta se alcanza principalmente por la cantidad de personas
que dejan de fumar y no tanto por los que no se inician en el consumo. Los estudios
muestran que las intervenciones más eficaces combinan varios medios y/o acciones
y se desarrollan durante un tiempo relativamente largo (varios meses). Los mensajes
deben ser originales, bien presentados, golpeadores e inexpugnables desde el
punto de vista científico. Por ello, se necesita un presupuesto amplio, especialmente
para cubrir los gastos de publicidad y marketing. Este financiamiento se puede
obtener de los impuestos
que afectan las cajetillas (paquetes). Eso sí, en los colegios, incluso las mejores
campañas parecen no tener ningún efecto durable sobre las conductas. Es indispensable
que el mundo de los adultos de el ejemplo.
4.
Prohibir la publicidad, incluso la indirecta. En los últimos
años, se ha producido una leve tendencia al cambio
en los medios de comunicación y también en la vida
cotidiana. Frente a los límites impuestos a la publicidad
directa,
las tabacaleras han invertido en el "placement" de sus productos en
el
mundo del deporte, de la moda, del espectáculo, etc (actores de cine aceptan
pago por ser filmados fumando). Pero la prohibición de la publicidad indirecta
requiere acuerdos entre gobiernos y también medios de control eficaces.
5.
Embalajes limpios y "genéricos". A raíz de
las limitaciones impuestas a la publicidad
directa, el paquete de cigarrillos se ha convertido
en soporte
publicitario fundamental (basta con dejarlo encima
de la mesa del café para que ejerza su efecto). La
importancia de los embalajes se confirma con la tenaz
oposición de las tabacaleras a los intentos de introducir
cajetillas "genéricas", sin ilustraciones
y que todas sean iguales. La
obligación de usar ese tipo de paquetes permitiría quebrar la imagen de felicidad,
independencia y éxito social que las tabacaleras tratan de asociar con el consumo
de sus productos.
6.
Intervenir en los puntos de venta. Cada vez se visten
más los puntos de venta para aumentar el impacto
visual de las cajetillas de cigarrillos, que a veces
cubren muros enteros. La respuesta podría estar
en una ley que obligue que los paquetes tengan que estar
guardados en un cajón, fuera de la vista de los
potenciales clientes. También la publicidad en
el punto de venta podría estar limitada por una
ley vigente en un estado australiano (Western Australia)
que obliga que los afiches lleven un mensaje de prevención
a lo menos en el 50% de su superficie. A raíz
de la aprobación de esta ley, en este Estado se
ven pocos afiches en los puntos de venta…
7. Los
tratamientos individuales que funcionan. Existen tres
métodos
-combinables entre sí- que permiten duplicar las probabilidades de dejar de fumar:
la consejería personalizada (médicos, enfermeras), los sustitutos
nicotínicos (chicles, parches, tabletas) y el bupropion (Zyban). Hay que
promover el uso de estos tratamientos y evitar que sean demasiado caros o muy
difíciles de encontrar.
8.
Aplicar las leyes existentes. Es necesario que las
leyes, como la de la
prohibición de venta a menores, sean aplicadas realmente. En forma paralela,
es
necesario hacer un esfuerzo de comunicación para comunicar que se hacen controles
regulares y que los infractores son sancionados.
9. Endurecer
la ley. Los cigarrillos se someten a normas mucho menos
severas
que las que rigen el mercado de la alimentación o de los medicamentos. Las sustancias
que permiten dejar de fumar deben pasar por un procedimiento de
aceptación largo y costoso, que se justifica, pero que no se ha aplicado nunca
al cigarrillo. No se puede tolerar el régimen de excepción que protege este producto
tóxico con ingredientes que no se conocen. Se debe cambiar la ley.
10.
Responder a la propaganda. Las mentiras de la industria
tabacalera deben
denunciarse públicamente y derivar a sus responsables ante los tribunales. Varias
empresas ya han resultado culpables por sus acciones en varios países, especialmente
en Estados Unidos y Australia. Estas sanciones son importantes ya
que dañan la imagen de estas empresas y sus productos.
Genève, le 2 avril 2004
M. Derek CHRISTIE
rédacteur scientifique
biologiste et tabacologue diplômé
Référence:
K Jamrozik, "". British Medical Journal, 328, pp.
759-761 (2004).
www.bmj.com
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